Desarrollo Social


“En el pasado, eras lo que tenías, ahora eres lo que compartes”

(Godfried Bogaard - Experto en redes sociales.)

Se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Las acciones de la humanidad en el presente dependen del contexto sociocultural en el que se desarrollan los individuos, y los usos de las Tecnologías de la Información y Comunicación no deben ser ajenos a tales objetivos. Estamos en un mundo en que los avances no se detienen, las innovaciones hacen parte de cada día y junto a éstas, inventos y transformaciones que involucran a toda la sociedad y por supuesto a las instituciones educativas y a los primeros educadores: la familia. Por eso, urge la necesidad de educar para la construcción de ciudadanía activa en la era de hiperconectividad y eso significa establecer marcos de convivencia y paz, en los que se utilicen y aprovechen las TICs con el criterio para poder interactuar virtual y presencialmente desde el fortalecimiento de las habilidades sociales, entendiendo que todos los individuos hemos sido creados para desarrollarnos en comunidad.

La actualidad ha traído consigo transformaciones en los modos de comunicar, entretener, trabajar, negociar, gobernar y socializar, modificando esquemas mentales, comportamientos y roles en los individuos (Carneiro, 2008; Area 2011; Colombia Digital, 2012; Berner & Santander, 2013). Las dinámicas familiares y educativas sujetas a estos cambios han venido siendo modificadas; las interacciones se dan la mayor parte del tiempo por redes sociales, los niños y jóvenes se han incorporado a dinámicas en las que estando conectados la mayor parte del tiempo, deben contrastar la relación entre lo social y lo personal para llegar al justo equilibrio de acuerdo con las necesidades particulares. «La influencia de la tecnología en la dinámica familiar es notable: afecta las relaciones con los hijos y resto de los miembros», destaca Daniel Zalazar Romero, especialista en psicología de masas. Esta herramienta facilita a los hogares integrar los aspectos laborales, domésticos y educativos. De esa manera el internet y las redes sociales, significan ahorro de tiempo, de dinero y de esfuerzo. Hoy en día, el centro de reuniones familiares difícilmente se condensa en torno a una mesa, por el contrario, la calidad del tiempo se define por la posibilidad de entra en contacto, estar en línea, pese a la velocidad con que transcurren las vidas de todos los miembros de la familia.

Por ello, en consonancia con lo que sucede al interior del hogar, es importante orientar y acompañar las relaciones que se establecen en el salón de clases y la calidad de las mismas, porque como bien se afirma “el profesor a través de la interacción cotidiana, entrega al niño una imagen de sí mismo, de sus competencias, de sus dificultades y le va proporcionando estrategias para enfrentar diferentes situaciones” (Birch & Ladd, 1997, citado en Milicic, 2001, citado en Mena y Valdés, 2008). Y frente al papel que el docente cumple de cara a la presencia e incorporación de las nuevas tecnologías en sus clases, el camino apenas comienza. Se deben superar las barreras a partir de las cuales se considera que los recursos digitales actuales van en contravía o se convierten en distractores de las dinámicas de cada asignatura. Por el contrario, deben ser vistas desde el potencial que tienen para explotar y cuyas ventajas son incalculables;

por un lado incentivan el aprendizaje promoviendo una interacción permanente entre el estudiante y sus fuentes de comprensión; se genera comunicación en tiempo real, se fortalecen y distribuyen conocimientos de manera más efectiva y para resaltar, fortalecen la capacidad de trabajo en equipo mediante el uso de experiencias digitales como aplicaciones en las que la información se guarda en la nube y se comparte. La era digital elimina las barreras geográficas del aprendizaje y abre las fronteras del aula para adquirir experiencias significativas y forjar en los protagonistas el criterio necesario para depurar la información que llega, calificar su veracidad y cualificar su conveniencia.

El riesgo es inminente y para los padres de familia y docentes que desde la barrera observan como la tecnología ha absorbido la vida de los nativos digitales, se hace más evidente. Sin embargo, el proceso de aprendizaje que hoy en día no sólo va dirigido a los niños y jóvenes sino que involucra a las familias, ha de permitir que se cierren las brechas generacionales para dar paso a una convivencia para la inclusión vista desde todos los aspectos y por supuesto desde la tecnología. Si bien es cierto, gracias a ésta habrá información al instante, pero la manera en que se utilizan esos recursos y la cantidad de datos a la que es posible acceder, depende de cada usuario.

El acceso a la información es inherente a la realidad actual, contenidos enriquecedores y otros de carácter más censurables están a la orden del día. “La internet se está convirtiendo en la plaza central de la aldea global del mañana”.(Bill Gates) y por lo tanto, crear barreras de contención sería nadar contra corriente. La tarea inmediata y cuyo fruto se verá en pocos años, en la medida en los avances y transformaciones llegan sin dar espera es acompañar la formación integral desde el desarrollo emocional, evitando aislamientos, focos afectivos distintos a los reales y la pérdida de contacto con pares, familiares, seres cercanos y figuras de autoridad. No se debe caer en la frivolidad de pensar que, si todo es accesible, se acaba la tarea porque la información está a la mano de todos. Al contrario, la labor educativa y formativa no pierde vigencia, no tiene fecha de vencimiento; debe actualizarse y estar a la vanguardia de los requerimientos de cada época, porque las necesidades seguirán latentes y los agentes de la formación deben seguir incansables.

 

 

 

Referencias

EnTICConfío. (Diciembre de 2011). Nora Rodriguez. Educar niños y adolescentes en la era digital: El reto de la educación en el siglo XX.

Alejandro Castro Santander. Conflictos en la escuela de la era digital. Editorial Magisterio.

Reig, D. & Wilchez, L. (2013). Los jóvenes en la era de la hiperconectividad: tendencias, claves y miradas. Madrid: Fundación Telefónica & Fundación Encuentro. https://es.scribd.com/document/34025291/Clima-Social-Escolar https://revistas.uniandes.edu.co/doi/pdf/10.18175/vys5.1.2014.02 (Páginas 24 – 28)

https://www.lagaceta.com.ar/nota/334865/informacion-general/tecnologia-cambio-comunicacion-familiar.html.

Alejandra Ortega
Coordinadora de Convivencia

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